jueves 24 de diciembre de 2009

himno a superempanadill: análisis musical



Si alguna canción lo petó durante el pasado invierno fue, sin duda, el Himno a la Superempanadill, megahit que barrió y barre en las pistas de baile y en las radiofórmulas de medio mundo. Pero para llegar al redondo resultado que conocemos hoy hubo que pulir y pulir durante días un primer formato no del todo brillante.
En la mente de Yavi y Chimo estaba repetir la fórmula que tantos réditos había dado el Himo a Elche 2001: unas estrofas con melodía entre triste y misteriosa seguida de un estribillo facilón y pegadizo. Pero los comienzos no fueron fáciles: los primeros intentos, basados en la clásica progresión I-IV-V fueron tan infames, tan vergonzosamente poco imaginativos, que hubo que empezar de nuevo con otras ideas. Poquito a poco la cosa fue tomando forma (con algún misterioso Si bemol después de un La menor, ritmo pasodoble y, por supuesto, un infaltable estribillo clásico) hasta que todos quedamos satisfechos.

Una vez compuesta la canción, Yavi fue el encargado de tocar todos y cada uno de los instrumentos (guitarra, bajo, órgano y programaciones). La voz principal fue implementada (?) por todos los miembros de Incontinencia Materna útiles en el momento, con el añadido de la voz de Mónica en los estribillos y con Chimo y Yavi haciendo las terceras por arriba.

Tras las sesiones de grabación, de nuevo el Maestro Yavi ejerció de editor y productor, diferenciando con sus arreglos tres partes bien definidas: una primera, que, con sus timbales y su ritmo, recuerda a las marchas de Moros y Cristianos; una segunda de tono misterioso y una tercera final que recupera la alegría del carnaval carioca (con silbatos incluidos). El resultado final chocó un poco en las primeras escuchas (a las guitarras, por ejemplo, se les añadieron tantos efectos, que parecen organillos), pero pronto la crítica y el público valoralon el tema como una de las mejores canciones de la década.

Próximamente, unas cuantas historias sobre la letra. Hasta entonces un par de vídeos sobre cómo se hizo la canción: 1 y 2.

miércoles 23 de diciembre de 2009

diez años de superempanadill


Dos veces es una repetición, tres veces deja de ser casualidad. Cumplir todos los años durante toda una década ya se podría considerar como una tradición asentada y más si se tiene en cuenta que lo que cumple diez años es nada menos que una tontería tan grande como tirar una empanadilla gigante por un puente. Pero, a lo largo de estos años, lo que empezó como una pequeña locura se ha convertido en una fiesta que reúne cada vez a más amigos. Amigos que nos preguntan a lo largo de todo el año cuándo se celebrará la próxima edición y que nos cuentan la ilusión con la que viven el momento del lanzamiento. Y, sinceramente, es realmente bonito y nos llena de honda satisfacción detalles como éste, donde unos amigos (que ni siquiera han estado en una de las ediciones) cantan nuestro himno como su fuera la canción más conocida del mundo

Así que os esperamos a todos el próximo domingo 27, a las 21:05 en la oficina de turismo del Parque Municipal de Elche, para volver a visitar a Mandinga en procesión sumamente ancestral, para elegir nueva (y bella) Empanadillera mayor, para invitaros a un poquito de Champín y otras bebidas no alcohólicas, para mojar la traca, para descubrir la nueva superempanadill, para cantar el himno y meternos con el Verdu, para llegar al puente de Barrachina con el entierro vikingo. En fin, para pasarlo bien y celebrar estos diez años (y los que vengan).

Y, de mientras llega el domingo, os dejaremos con una serie de artículos especiales sobre Superempanadill.

PD: Por cierto, la imagen que acompaña es el logo del X aniversario, creado por la factoría audiovisual Manolo.

martes 22 de diciembre de 2009

campeón del mundo, campeón de todo

Artículo publicado en Café fútbol.


Nuestros padres hablaban del Madrid de Di Stéfano, de la Holanda y el Ajax de Cruyff, del Brasil de Pelé y de 1982 y de muchos otros equipos legendarios, mientras a nosotros sólo nos quedaba hacer volar nuestra imaginación para recrear aquellos onces invencibles y mágicos o (los más desconfiados) concluir que nuestros padres eran una panda de exagerados. A nosotros, muy seguramente, nos tocará contar historias del Barça de Guardiola, aquel equipo que ganó las seis copas en juego en 2009 y (lo más importante) que lo hizo con un juego propio, reconocido, ilusionante.

El último escalón hacia esa gloria blaugrana, la final del Mundial de clubes, quizás no tenga la solera y pomposidad de una final de Champions (o de Libertadores) y quizás no fue el mejor partido de la historia, pero acabó siendo un gran partido. Ante todo porque en él se enfrentaron dos estilos contrapuestos, pero sinceros y comprometidos: el de toque y posesión del Barça y el solidario y defensivo del Estudiantes. Ambos fueron fieles a sus respectivas formas de jugar hasta el final y lo interesante es que, pese a la abrumadora superioridad catalana en juego, en posesión y en ocasiones, el partido se lo pudo llevar cualquiera de los dos.
Se presentaba el Barça en Abu Dabi con una deuda histórica que saldar y la cuestión no resultó precisamente barata. El partido se desarrolló como todo el mundo esperaba, con la diferencia de que el Barça, más lento, menos imaginativo, no supo traspasar el muro de un Estudiantes magistral en defensa. Peor aún, en el minuto 37, el delantero pincha Boselli justificó su presencia cazando de cabeza uno de los pocos centros que le llegaron, adelantando a un eficacísimo Estudiantes.

Tras el descanso, Guardiola se la jugó sustituyendo a Keita por Pedro, un cambio que resultó trascendental, aunque fuera a largo plazo. El Barça empezó a encadenar mejor sus jugadas, ayudado por un Estudiantes que reculó, pero con el mismo resultado. Hasta que, finalmente, a falta de un minuto para el final, Pedro consiguió batir de cabeza a Albil. Siempre Pedro. A falta de juego exquisito, llegó la épica para rescatar al Barça, como ya ocurrió ante el Chelsea.
Para la prórroga el guión estaba todavía más claro: Estudiantes, más tocado físicamente, se encerró buscando los penalties y el Barça buscó el segundo gol. Un segundo gol que llegó en la segunda parte, con Messi (algo apagado hasta el inicio del tiempo extra) lanzándose para rematar un centro de Alves. Gol con el pecho, gol con el corazón, gol con el escudo. Más simbólico imposible.

Y así se coronó el Barça campeón del mundo y campeón de todo. Lo hizo con el valor añadido de vencer a un Estudiantes que, con su estilo, le plantó cara hasta el final. Porque los de La Plata también hicieron un partido maravilloso, conservando el gen competitivo, defensivo, solidario que lo llevó a lo más alto en los 70, pero sin caer en el juego violento de aquella época.
Ahora sólo cabe preguntarse si el futuro del Barça, como afirmó Guardiola, se presenta, por comparación, negro. No lo creo, pero, en todo caso, siempre quedará un pasado, un año, que recordaremos y haremos recordar.


Dedicado a Atzin, para que algún día le cuente esta historia a Aurora.

viernes 18 de diciembre de 2009

la vuelta de 2010


Tras las aburridas Vueltas de las autovías y la descompensada Vuelta de 2009 (con toda la montaña concentrada en el sureste y una última semana totalmente inútil), se presentó ahora en Sevilla una Vuelta 2010 en principio interesante, mucho más equilibrada (tanto en su recorrido como en sus tiempos), que retorna a Asturias (algo que siempre debería estar) y teóricamente propicia para escaladores (aunque con una crono relativamente larga para nivelar). Llegados al 75º aniversario, con una sensación de decadencia y dejadez, había que innovar (maillot rojo, a la futbolera, incluido) y cuidar el producto... y el recorrido del próximo año parece así, cuanto menos, entretenido. Eso sobre el papel, claro, porque luego son los ciclistas los encargados de arruinar una etapa con los puertos más duros del orbe o de convertir en crucial una etapa llana en Albacete.

Como resume Arribas, la Vuelta se desarrolla en varios escenarios casi independientes. Parte de Sevilla con una crono por equipos de 16 kilómetros, muy turística (Maestranza, Torre del Oro) y nocturna (lo dicho, hay que vender bien el producto... y librarse del calor sevillano). La primera semana, por Andalucía, Murcia y el sur de Alicante, no es la típica primera semana de etapas llanas. Para el tercer día, en Málaga, se prepara un circuito en el que se tendrá que pasar dos veces por el Puerto de León, de primera.
La octava etapa presenta un recorrido difícil, pasando la Carrasqueta y con final en el durísimo Xorret (que será repetitivo y corto, pero que seguirá siendo mortal), seguida de una etapa rompepiernas por los puertos del norte de Alicante. No serán etapas definitorias, pero pueden ser entretenidas.

La Vuelta pasa después al escenario pineraico-catalán. En la décima etapa se asciende el Rat Penat (murciélago en catalán), un puerto de primera, inédito, corto, con rampas que llegan al 22%, pero demasiado alejado de la meta (30 kilómetros) como para decidir algo más que una escapada. Al día siguiente llega la única incursión en los Pirineos, con un final en Andorra-Pal, en una etapa monopuerto (como también será la de Los Lagos: personalmente, en un ciclismo tan calculador y amarrategui como el actual, no me parecen un mal planteamiento).

El tercer escenario se desarrolla en Asturias, con tres buenas etapas de montaña. Tras el final en Peña Cabarga y el mecionado en Los Lagos, el lunes 13 llega la etapa reina que incluye los puertos de San Lorenzo, La Cobertoira (el mítico puerto de Zülle y su agua, culo, carretera, bicicleta, flores) y el broche inédito de Cotobello, con sus diez kilómetros al 8% de media.

Los últimos días, por Castilla y León, parecen, por comparación, perder fuelle (con dos etapas llanas más el paseo por Madrid), pero tampoco faltan alicientes. Tras la etapa reina (y un día de descanso) llegará el turno (por fin) de una crono, por Peñafiel, relativamente larga para lo que suele ser la Vuelta: 46 kilómetros. Y el penúltimo día será la jornada de Navacerrada y el final en La Bola del Mundo, la espectacular continuación del puerto anterior, con tres kilómetros de durísimas rampas por una carretera de hormigón.

En definitiva, una Vuelta interesante, con mucha media montaña, con varias etapas de alta montaña (aunque quizás algo aisladas y muy enfocadas al puerto final) y con aparentemente poca crono (llega al final, cuando las fuerzas están más parejas, pero no deja de ser una contrarreloj bastante larga para un escalador y totalmente llana). A mí, personalmente, me gusta.
Pero lo que verdaderamente me atrae, la etapa reina desde mi punto de vista, será la que se desarrolle entre Murcia y Orihuela. No sólo por su final (que también) y por pasar por Crevillente y Aspe, sino porque en ella se asciende el Alto de Hondón de los Frailes, el mítico Albaterolo. Ahora nadie podrá decir que no he subido un puerto de la Vuelta.

PD: Lo que de verdad me parece horrible es el logotipo... en fin...

jueves 17 de diciembre de 2009

parma: siguiendo sus propios pasos

Atículo publicado en Café fútbol.


Todos deberíamos tener derecho a una segunda oportunidad después de un gran error o después de una gran trampa. Algunos disponen de esa suerte, pero no la aprovechan. Otros, en cambio, aprenden de los errores y logran retomar el camino. Por ejemplo, el Parma, la gran sorpresa del campeonato italiano (después de los buenos comienzos de Genoa y Sampdoria), que, tras casi media temporada jugada, se sitúa cuarta, a sólo dos puntos de la Juve y a tres del Milan.
Para aquéllos que empezamos a seguir el fútbol a fines de los 90, ver al Parma ubicado en los lugares de privilegio podría parecer hasta normal. El Parma de aquella época, con Buffon, Thuram, Crespo y otros fenómenos, era una de los claros favoritos para conseguir el campeonato y, si el scudetto siempre se resistió (a pesar de dos subcampeonatos), a las vitrinas llegaron dos Uefas y una Recopa. Pero aquél fue, en realidad, un momento totalmente excepcional en la historia del equipo de la pequeña ciudad (todavía hoy no llega a los 200.000 habitantes) de la Emilia.

Hasta los 90, el club fundado con la ayuda de Verdi (del que tomó su primer nombre), se comportó como lo que en teoría debía ser: un equipo de provincia que deambulaba por las Serie B, C e incluso D. Algo empezaba, sin embargo, a cocerse a fines de los 80 cuando, de la mano de un tal Sacchi, se comenzó a acariciar la primera división y hasta se dieron el gustazo de eliminar al Milan en Copa (motivo que llevó a un tal Berlusconi a llevarse a Sacchi para dirigir a su equipo, pero ésa es otra historia). Pero el hecho que iba a cambiarlo todo sería el ascenso conseguido en 1990. La temporada siguiente, el Parma de Nevio Scala, que en principio sólo iba a luchar por la permanencia, acabó quinto, clasificándose para la Uefa. Llegaron entonces, como es conocido, los Tanzi, la Parmalat, el dinero y los grandes fichajes. Y con ellos los títulos y el ciclo de oro para el club.

Pero lo que rápido vino, rápido se fue. Tras el escándalo y la quiebra de la Parmalat a fines de 2003, al equipo (que por poco no desaparece) se le cierra el grifo de los fichajes estelares e inicia una lenta decadencia que lo lleva, primero, fuera de los grandes focos del fútbol y, finalmente, en 2008, fuera de la Serie A.

En junio, el Parma regresó a la máxima categoría tras sólo su año en el purgatorio. Lo hace con el mismo silencio y humildad con el que llegó en 1990, con un proyecto guiado esta vez por Guidolin, en el que parece que se ha conseguido la mezcla perfecta entre la experiencia (Panucci, Zaccardo, Amoruso) y la juventud (Biabiany, Paloschi y atención sobre todo al centrocampista Galloppa, que ya ha debutado con la selección). Hasta ahora, la historia se repite, con el enorme papel que está realizando la neopromossa, que parece seguir los pasos de aquel mítico equipo de Scala. Sólo habrá que ver si el Parma ha aprendido de los errores que la llevaron del cielo al infierno en menos de diez años.

miércoles 9 de diciembre de 2009

pequeña aventura


Seguramente no viajaremos a la Luna, ni recorreremos el Amazonas, ni escalaremos el Annapurna I, pero todos tenemos derecho a una pequeña aventura, aunque sea al lado de casa. El sábado pasado, por ejemplo, mis amigos Manolo y Rafa y yo nos fuimos en bici hasta la vía verde del Maigmó, un paseo de unos 100 kilómetros, partiendo de Elche y atravesando Ferriol (que no El Ferrol), Monforte del Cid y Agost.
La vía verde en sí es una ruta de tierra de 22 kilómetros entre Agost y cerquita de Tibi que se adentra (literalmente) en la sierra del Maigmó y que corre casi paralela al puerto homónimo (?). Y tiene su historia: se trata de un antiguo proyecto de vía férrea que debía unir Alcoy (una importante ciudad de la industria textil) con su puerto, Alicante, a través de un intrincado camino que atravesaría la sierra gracias a numerosos puentes y túneles, facilitando así el comercio y los derbys entre Alcoyano y Hércules. Los trabajos se adjudicaron y comenzaron a llevarse a cabo a partir de 1928. Las obras de infraestructura quedaron completadas, a falta del tendido de las vías y otros trabajos, pero justo entonces estalló la Guerra Civil. Después de la guerra, un informe del Banco Mundial aconsejó que, para la rentabilidad que iban a sacar con el trenecito, mejor dejar las cosas como estaban... y así se quedaron. Hasta que en 2002 se volvió a abrir como una vía verde de 22 kilómetros y seis espectaculares (y muy oscuros) túneles.

Por lo que respecta a nuestra experiencia, todo fue de lujo hasta la llegada a Agost (exceptuando el hecho de que Manolo tuvo uno de sus días negros, con rotura fantasma de su Camelback, rotura de pedal y una caída que Rafa definió como espectacular). Una vez pasado el pueblecito alfarero y con los inicios de la subidita de la vía verde, el hambre empezó a hacer estragos en el pelotón, pero gracias a un oportuno sucedáneo de caramel shortcake, pudimos sobrevivir hasta el momento de comer en serio. La subida en sí no es nada dura, pero sí constante y desgastante con los kilómetros acumulados; pero a cambio resulta muy emocionante pasar por unos túneles donde no se ve absolutamente nada durante un rato que se hace eterno (y menos mal que Rafa llevaba una lintera, que tampoco evitó los tropiezos) y luego regresar de golpe a un paisaje de montaña, luz y árboles.
El regreso estuvo también tranquilo (excepto para Manolo), dejando a un lado un conato de pájara en la pequeña subida antes de llegar a Ferriol (abortada gracias a un Kinder maxi o algo así: ¡gracias, señor Ferrero!). No tengo ni idea de cómo pudimos pegarnos tal cantidad de kilómetros sin entrenar y sin cansarnos más de lo normal, pero hasta donde sé ninguno de los tres dio positivo tras la carrera (aunque la UCI vigila de cerca a Rafa por si acaso).
La única nota negativa del recorrido la puso el final de la vía verde. El camino, como dije, es precioso, con unas vistas espectaculares de Alicante y del mar. Los viaductos y túneles le dan su toque aventurero, el paraje es maravilloso lleno de pinos en plena naturaleza. Así que no se entiende que tras 20 kilómetros de duro esfuerzo y fatiga todo acabe ¡con dos asquerosos contenedores al lado de una autovía! (y todavía tienen lo que hay que tener para poner un cartel que dice fin de vía) Al menos, como dijo Manolo, representa una bonita metáfora: lo importante no es el destino, sino el viaje en sí.

PD: La próxima, si todo va bien, con una nueva (y espectacular) bicicleta.
PD2: Una fotico más: ante el túnel.

miércoles 25 de noviembre de 2009

black forest



Goya tenía a la duquesa de Alba (de su tiempo), Dalí a Gala y Eric Clapton a Pattie Boyd. Y ahora parece que la musa de inspiración de Incontinencia Materna (y más concretamente, de Yavi) es uno de sus propios miembros: Rafa. Así, no sólo le dedicaron en su día un mini-lp entero (Noël sans Rafael, que incluye clásicos como Camiseta Rota o Raphael's watlz), sino que en verano regresaron con Black forest, una canción que describe el viaje realizado por el susodicho por la Selva Negra alemana.

El tema (con cuatro partes bien definidas: una balada, una parte de rock duro, otra más popera y una última de homenaje beatleliano) fue compuesto, grabado y editado en agosto de 2009 en los estudios El vin del yall de Elche. Yavi interpreta en él la mayoría de instrumentos (guitarra principal, bajo y programaciones), mientras que Chimo fue el artífice del solo guitarrero (que no guitar-hero). Las voces fueron puestas por los mencionados señores a los que se añadió Manolo (eso sí, no vamos a contar el orden de interpretación, para preservar su dignidad).
En un principio, la idea de Yavi era escribir una canción en plan balada tranquila, describiendo de forma romántica el viaje por los recónditos parajes alemanes. Pero Manolo y Chimo se dejaron de tonterías y pensaron que todo quedaría mejor metiendo un riff machacón, como así fue. La parte final, de ¿homenaje? a los Beatles (Ringo debe estar revolviéndose en su ¿cama?) y su You're going to lose that girl, fue idea de Chimo, amante del cuarteto de Liverpool.
Por cierto, cualquier parecido de la agresiva letra con la realidad parejil de Rafa es pura coincidencia.

Y ahora, algunas curiosidades:
-Los animales que se escuchan al principio de la canción intentan recrear el ambiente de la Selva negra (menos el elefante, que según Yavi, intenta ser una metáfora de Rafa).
-Las risas que se escuchan en el clímax del estribillo son de Yavi y fueron improvisadas durante la grabación.
-El solo de guitarra es pentatónico e improvisado (?).
-Lo de mokatrufimelo es un homenaje a Los mundos de Yupi y parece que también tiene connotaciones sexuales.
-Rafa y Cari no están casados a pesar de que ello se insinúe en la letra.
-No se usó un batería real (lo que se escucha es a partir de un programa de ordenador) porque se supuso que habría intentado suicidarse ante tanto cambio de ritmo sin sentido.
-Rafa y Cari siguen hoy juntos, a pesar de todo.
-Paul McCartney todavía no nos ha denunciado. La Real Academia de la lengua inglesa, tampoco.

el blog de chimoeneas ©Template Blogger Green fue creada por Dicas Blogger.

TOPO